La agrupación Lucía Cullen es un espacio de militancia conformado por estudiantes, graduados y docentes de Trabajo Social. El nombre que llevamos por bandera es el de una compañera Trabajadora Social y Militante desaparecida el 22 de junio de 1976, a escasos meses de iniciada la noche más oscura de nuestra historia como pueblo.

 

 

 

“Hubo una Lucía, de apellido Cullen que como otras tantas compañeras, luchó para hacer realidad una patria justa, libre y soberana, una patria donde hubiera trabajo, salud y educación para todos y que también, como muchas, dio su vida por un proyecto de liberación nacional y social. Una historia de amor con su propio pueblo del cual formaba parte activamente. De sus labios cantores salían las palabras adecuadas y justas para entender la realidad de los 70, para dar batalla a los oligarcas y capitalistas salvajes, para resistir a las fuerzas armadas de la reacción. Ella fue una de las miles de compañeras que como un aluvión generacional copó trabajos, fábricas y universidades comprometiéndose con la militancia política y siendo parte activa de una época de transformaciones que como bandera y paradigma buscaba la consolidación de un hombre nuevo. (…) Sus secuestradores, torturadores y asesinos, se la llevaron por la fuerza de su departamento del séptimo piso. Sin proponérselo, no hicieron otra cosa que recuperar del anonimato a la compañera Cullen e instalarla definitivamente en un lugar privilegiado y reservado solamente para los héroes de nuestro pueblo. Ahí, con ellos, entre ellos, están protegidos todos nuestros anhelos y nuestros principios rectores hasta el día en que alcancemos la victoria definitiva. Ese día llegará y Lucía Cullen con Evita y Cooke entre tantos otros, sonreirá para siempre, porque su sacrificio no fue en vano”. Estas palabras pertenecen a Roberto Baschetti en su prólogo al libro “La Cullen, una historia de militancia”,escrito por un grupo de compañeros de la agrupación entre quienes se encuentra Ana Arias, actual Directora de la Carrera de Trabajo Social.

 

 

Lucía comenzó su militancia junto al padre Mugica en la Villa 31. Formó parte de la Juventud Peronista y más tarde de Montoneros. En 1972, por disconformidad con quienes dirigían la organización, decide abrirse y, junto a otros compañeros, conformar la JP Lealtad. Nuestro nombre es homenaje a la compañera, y a todos los Trabajadores Sociales que creyeron y lucharon por un país más justo.

 

 

Este espacio se fue creando y recreando a partir de los intereses, motivaciones e inquietudes que como estudiantes tenemos sobre nuestra formación profesional y la realidad social de nuestro pueblo. Estamos convencidos de que la política es una herramienta fundamental para el cambio, como así también creemos que es la participación, el protagonismo y el involucrarse, los medios que como estudiantes tenemos para incidir en los asuntos que atañen a nuestra formación como futuros trabajadores sociales.

 

 

Al comprometernos con la vida de nuestra facultad formamos parte de los diferentes espacios que nos posibilitan apelar y construir el modelo de Universidad que pretendemos: una universidad pública, gratuita y comprometida con su pueblo. Una universidad que rompa con la lógica individualista, con la fragmentación, con la mercantilización del conocimiento.